Trastorno por déficit de atención con hiperactividad

  • El TDAH es uno de los padecimientos neurológicos más frecuentes en niños hasta 5,2% de la población.
  • También se observa el TDAH en jóvenes y adultos.
  • Consiste en un déficit en el lóbulo frontal que interfiere con la capacidad de autocontrol.
  • Sus síntomas más característicos son: inquietud motora, impulsividad, no acatan normas, baja tolerancia a la frustración, conducta agresiva.
  • Las dificultades en la capacidad de atención interfieren con el adecuado desempeño del niño a nivel académico.
  • Generalmente se diagnostica TDAH a partir de los  3 años.
  • Los niños con TDAH de inicio temprano presentan niveles más altos de trastornos de conducta y podrían desarrollar trastorno depresivo mayor en la adolescencia.
  • La hiperactividad del niños se presenta en todos los ambientes donde este se desenvuelve y genera en los padres o cuidadores altos niveles de estrés.
  • Los padres, maestros y/o cuidadores de niños que presentan TDAH deben aprender herramientas que permitan controlar y enfrentar el comportamiento del niño de manera efectiva sin recurrir a medidas violentas. Para ello se recomienda el asesoramiento de profesionales en el área de salud mental.
  • Cada caso de niño con TDAH es único, hay que evaluar las fuentes de origen neurológico, psiquiátrico o psicosocial que también pueden ser la razón del comportamiento del niño de manera de precisar el cuadro y no hacer un diagnóstico erróneo.
  • El tratamiento médico es recomendable para disminuir la actividad motora y aumentar la capacidad de atención.
  • El tratamiento más efectivo es el integral, personalizado y multidisciplinario, comprende la  medicación y el manejo conductual del niño de manera conjunta.
  • El apoyo de los padres, el uso de técnicas conductuales en la crianza y manejo disciplinario son fundamentales para un tratamiento exitoso.
  • La colaboración del docente y de la escuela comprendiendo y aceptando la situación del niño contribuirán favorablemente en su tratamiento y rendimiento académico
  • El manejo disciplinario debe hacerse motivando al niño a realizar las conductas esperadas utilizando refuerzos positivos (caramelos, premios, reforzamiento verbal)
  • Se debe evitar el etiquetar al niño: “eres el mas tremendo”, “ya no te aguanto”, “no sabes nada” ya que estas  generan dificultades a largo plazo  en cuanto al autoestima y auto concepto del niño.
  • Permitirle al niño practicar actividad física y/o al aire libre es un elemento importante que van a facilitar el desenvolvimiento interpersonal del pequeño así como adecuados niveles de autoestima y auto concepto.
  • Mantener el seguimiento médico y psicológico contribuirán en desarrollar la capacidad adaptativa y de ajuste social sean favorables en el transcurso de su desarrollo evolutivo.

 Psic. Fátima Nevado

2

Escrito por

El autor no ha agregado informacion a su perfil

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*